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viernes, 8 de agosto de 2014

Al fin encontré....

Al fin encontré una poesía de John Keats, les transcribo un fragmento. Es tan romántica la manera que describe al campo, será porque crecí en él.

De puntillas anduve...

De puntillas anduve por un pequeño monte.
Daba frescor el aire y corría leve,
que los dulces capullos, con orgullo modesto
y languidez,doblando, en una breve curva,
sus tallos, con las hojas escasas y ahusados,
no perdieron aún la estrellada diadema
recogida del día en su primer sollozo.
Puras eran y blancas las nubes, como ovejas
trasquiladas, saliendo del arroyo. Dormían,
 dulces, en los bancales del azul; deslizábase
un estremecimiento silencioso en las hojas,
nacido del suspiro que exhalaba el silencio,
pues no se hubiera visto ni un moverse menudo
entre todas las sombras de la hierba, inclinadas.
...

O este otro





Sobre la cigarra y el grillo

Jamás la poesía de la tierra se extingue:
cuando a todos los pájaros abate el sol ardiente
y ocúltanse en frescores de umbría, una voz corre
del seto en seto, por prados recién segados.
Es la cigarra. El concierto dirige
de la pompa estival y no se sacia nunca
de sus delicias, pues si le cansan sus juegos,
se tumba a reposar bajo algún junco amable.
En la tierra jamás la poesía cesa:
cuando, en la solitaria tarde invernal, el hielo
ha labrado el silencio, en el hogar ya vibra
el cántico del grillo, que aumenta sus ardores,
y arece, al sumido en somnolencia dulce,
la voz de la cigarra, entre colinas verdes.

 

domingo, 13 de julio de 2014

"Pedro Páramo" de Juan Rulfo

Este libro me leyó mi mamá en estos días de convalecencia. Mientras se está cerrada los ojos y escuchar lo que escribió Rulfo, me hizo imaginar nítidamente a los muertos y demás cosas excepcionales de este libro. Es como si hubiese viajado a la finca de mis abuelitos, con las personas que  viven allí con sus creencias, cuentos, secretos, palabras, sentimientos y demás que hacen que cada vez que hablo con ellos se me erice el cuerpo y quiera adentrarme más en ese mundo. No me dio miedo, porque en el campo en el que yo me crié con mis hermanos abundan éstas historias. Me recordó lo que me contaba mi abuelo de cuando murió su papá. Algún rato les contaré. Claro que mi bisabuelo solo tuvo cuatro hijos y no como Pedro Páramo que tenía muchos, además mi bisabuelo murió de cáncer de estómago y no de una cuchillada dada por Abundio el propio hijo de Pedro Páramo. Vivir en el campo hace que nuestra mente viaje por los relatos que escuchamos de la gente que vive allí. Es un bonita y a veces tenebrosa experiencia.
Este es el patio principal de la finca de mis abuelos. Todavía hay gente que dice que a mi abuelo lo ven caminar por este patio, considerando que él está muerto hace cuatro años.



 Esta es una foto de la platanera que mi abuelo sembró hace treinta años, así que aproveché para tomar una foto en una mañana muy brillante. Los vecinos dicen que algunas veces se oye como si alguien estuviera trabajando entre las altas plantas de guineo. Yo si puedo decir que jamás he visto o escuchado nada.
Estas son fotos de mi hermana gemela y yo, que somos las autoras del blog, en la playa que mi abuelo hizo hace cuarenta años.



jueves, 19 de junio de 2014

Y a los animales también debemos cuidarlos, son tan frágiles

Son nativos de Nanegalito, su existencia es tan frágil que desaparecen cuando no hay lluvia. Nos costó mucho trabajo que vuelvan a su habitat. Al fin lo logramos sin siquiera cortar una rama e ir amontonando las hojas de los árboles para que el suelo vuelva a su estado natural y retornen los sapitos con su croar, para alegrar las  noches y las tardes tibias del campo